martes, 14 de octubre de 2014

Una clase diferente



El otro día, podríamos decir que dimos una clase de sociología de la educación un poco diferente. Dejamos el aula habitual para irnos al gimnasio. ¿Cómo una clase tan teórica la íbamos a dar en un sitio destinado a la actividad física? Esa es la pregunta que nos hacíamos la mayoría de los alumnos cuando nos enteramos de que íbamos a hacer esta actividad, pero nos quedamos asombrados al ver la respuesta.
La finalidad del profesor es entrar en contacto con nosotros, crear confianza y perder la vergüenza con nuestros compañeros.
La primera actividad fue relajarse, tumbados en el suelo hacia arriba y respirar profundo, estuvimos mas o menos unos cinco minutos aunque la sensación fue de mucho mas.
Luego, divididos entre grupos, tuvimos que representar lo que el profesor nos decía, en mi grupo, teníamos que diferenciar entre la diferencia de los rasgos de la cara al tener miedo y al sorprenderse.
La ultima actividad consistió en que un grupo de alumnos representaba un rol, y tenia que mantener ese rol hasta el final de la actividad, a pesar de las adversidades y de las contradicciones que sucedían.
Esta clase, en la mayoría de las opiniones, llegó a la finalidad que tenia, salimos mucho mas relajados y con un ambiente de clase mas extendido, por lo que se crea esta cuestión: ¿Deberían todos los profesores hacer esto con sus alumnos en estas asignaturas?

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